¿Eres seguidor o prefieres ser un líder? 10 claves para descubrirlo

Esta entrada vuelve a ser una colaboración de Edith Gómez Benítez (@edigomben) que ya ha participado en este blog

Quizás muchas veces has deseado estar en la posición de tu jefe y poder dirigir un equipo de trabajo, pero tal vez sientas miedo, o probablemente tu perfil no logre adaptarse al liderazgo. También podría darse el caso contrario, y que ese papel de líder sea idóneo para ti. Te invitamos a que lo descubras a continuación:

Algunas veces, la mayoría de las personas no suelen pensar con suficiente detenimiento, sino que empiezan a seguir a un líder, incluso de manera inconsciente, pues, tal vez se encuentre mayor tranquilidad y comodidad asumiendo un papel de seguidor, es decir, haciendo todo aquello que los demás le indican. No quiere decir que sigan todo al pie de la letra, pero sí hay personas que prefieren, o se sienten más seguras, con un par de instrucciones por delante.

Sin embargo, debemos admitir que algunas personas son idóneas para liderar, bien sea grupos, o proyectos, pues tienen una capacidad de iniciativa que es grandiosa, y además logran sentirse bien con ese rol. 

No queremos decir tampoco que los líderes sean mejores que los seguidores, sino que ambos roles son diferentes, así como necesarios. Pues, si en un proyecto todos fuesen líderes, ello sería caótico –especialmente si no logran acordar ideas-. Al igual que los seguidores, ellos también son necesarios para poder conservar la estructura    que requiere un proyecto y ejecutarlo con éxito. Es tal como en el ejército: el capitán lo es porque tiene sus soldados que le respalden. Debemos acotar además que ser un líder no significa ser autoritario, sino que hay tantos estilos para ejercer el liderazgo, como personas que lo ejercen.

Si deseas ser líder, pero nunca antes lo has intentado, te invitamos a indagar si tu perfil encaja en este papel, para poder determinar si te sentirías cómodo con ello, o si te sientes más tranquilo siendo un seguidor. Ven a descubrirlo, a través de estas diez claves:

  1. Un líder posee inteligencia emocional. si es difícil para ti mantener a raya tus emociones, o poder manejarlas, esto podría representar un problema para ti, ya que cuando un líder está bajo presión, debe asumir nuevamente una actitud asertiva, de manera inmediata, con el fin de evitar que la rabia o la frustración lo paralicen, pues siempre debe ser dinámico y pensar en la siguiente jugada.
  2. Sus convicciones y creencias son fuertes: los líderes logran mantenerse firmes al momento de defender tus creencias y convicciones, sin vacilar. En cambio, los seguidores prefieren no comprometerse con ideales, ni están en disposición de luchar por ellos.
  3. Aun cuando sea difícilun líder sabe cuándo ser flexibley adatarse, con el propósito de alcanzar los objetivos que se persiguen, o lograr trabajar de mejor manera con el grupo. Por el contrario, los seguidores no se sienten tan cómodos cuando deben cambiar el camino que habían trazado inicialmente.
  4. No se sienten intimidados por el riesgo, al contrario, está al tanto que los riesgos están presentes al momento de emprender un proyecto y que hacerles frente es el precio que deben pagar. Los seguidores, al contrario, prefieren ser más cautelosos y precavidos, se detienen a observar y tomar nota.
  5. Un líder constantemente debe tomar decisiones, y él sabe que muchas personas van a depender del tipo de decisiones que él tome. Por ello, debe tener confianza en sí mismo, y no dejarse influir por las opiniones no expertas, sino que marcan sus límites en cuanto a esto.
  6. El líder siempre está enfocado hacia los resultados: aun cuando tenga un plan lleno de pasos por seguir, el líder sabe que lo importante es llegar a la meta. Por el contrario, los seguidores se concentran más en la asignación que les toca desempeñar al momento, más que en los resultados. Su mira está en cumplir las instrucciones.
  7. Un líder procura no distraerse, sino que visualiza sus objetivos y se enfoca en las metas, lo cual le hace ser una persona disciplinada. Los seguidores se distraen más fácilmente y suelen posponer sus tareas.
  8. Son buenos en la oratoria y también saben escuchar, y de hecho, disfrutan concentrando a las personas y motivando grupos, mientras que los seguidores son comunican menos y suelen ser más tímidos.
  9. Poseen carisma y capacidad para inspirar a otros: son motivacionales, empujan al equipo hacia el logro de los objetivos. El seguidor solamente ejecuta sus tareas y su único anhelo es que estas les resulten bien.
  10. Los líderes suelen tener una visión clara respecto al futuro, y dan a conocer dicha visión a los demás. Los seguidores en cambio no suelen mirar más allá de lo que tienen en el presente.

A través de estas diez claves seguramente ya habrás podido identificar en cuál rol encajas perfectamente. Aun así, si sientes que te faltan cualidades para ser un líder y deseas ser uno de ellos, podrías trabajar para lograrlo. Coméntanos qué piensas al respecto.

@edigomben

 

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