4 consejos para lograr más autocontrol y cumplir tus metas

En muchas ocasiones tenemos objetivos, metas, estamos motivados, y hasta queremos cambiar nuestros hábitos. Sabemos qué cambios necesitamos y como nos pueden beneficiar, pero no lo logramos. ¿Por qué seguimos llevando a cabo acciones perjudiciales si sabemos que no es lo mejor? Se llama falta de autocontrol.

A todos nos sucede esto en ciertas ocasiones, como cuando queremos seguir una dieta, estudiar, hacer ejercicio, o dejar el cigarrillo. Pero no es imposible, el autocontrol se puede trabajar y maximizar, solo hay que estar en contacto contigo mismo y saber que hacer en situaciones cuando necesitamos autocontrol.

Aquí están algunas herramientas para conseguir más autocontrol:

 

  1. Autorregistros

Todos sabemos que hay momentos en que no podemos evitar hacer eso que es perjudicial para nosotros. Racionalmente estamos conscientes que deberíamos evitarlo, pero no podemos hacerlo. Pensamos cosas como, “un cigarrillo más no me hará daño,” o, “hoy me como las papas fritas y mañana sigo la dieta.”

Para comenzar a ejercitar el autocontrol la primera herramienta que podemos usar es hacer autorregistros, los cuales consisten en anotar todos esos momento donde realicemos la conducta que queremos cambiar. Lo importante es no obsesionarnos.

Hacer esto, nos ayuda a darnos cuenta cuantas veces estamos haciendo algo que no nos gusta y estar conscientes de que no es solo “de vez en cuando.” También se puede hacer de forma positiva y listar las veces que cambiamos una conducta inadecuada por una adecuada.

 

  1. Atribuye tus conductas

Según la psicología muchas veces perdemos el autocontrol porque no tenemos responsabilidad sobre nuestras acciones. La forma en que nos atribuimos las acciones va directamente relacionada con nuestra actitud.

Si pensamos que no tenemos responsabilidad sobre las acciones que tenemos, el autocontrol nunca va a aumentar. Si pensamos que no podemos hacer nada para cambiar las situaciones entonces, ¿para qué lo intentamos si quiera? Este tipo de pensamiento puede causar frustración y hasta depresión.

Es bueno entonces que reajustemos la forma de atribuir nuestros actos. Para esto hay que fijarse en los eventos buenos y malos de las dos semana pasadas y señalar que grado de responsabilidad tenemos nosotros en ellos.

Pon siempre un porcentaje de responsabilidad porque siempre hay factores ajenos a ti que te afectan. Poco a poco vas a tomar conciencia de la realidad, y puedes modificar las conductas negativas más fácilmente.

 

  1. Establece metas

Si te estableces metas imposibles o muy difíciles, perderás el control más rápidamente. Si te planteas, por ejemplo, dejar de fumar de un día a otro, vas a tener más probabilidades de querer un cigarrillo a cada hora.

Como siempre, ajústate a la realidad. Establece primero pequeñas metas que puedas visualizar e ir cumpliendo poco a poco. Así vas a ir aumentando el nivel de exigencia contigo mismo y cumplir logros más grandes. Los objetivos que quieras deben ser positivos, realistas, específicos, y estar siempre bajo tu control.

 

  1. Refuérzate a ti mismo

La forma más fácil de asegurarte que una conducta se mantenga es mediante el refuerzo. Esto consiste en recompensar ese hábito bueno. Se puede hacer de varias formas, por ejemplo, permitiéndote un capricho, como irte de compras, o con algo menos material, como decirte a ti mismo lo bien que estás haciendo las cosas.

Haz dos listas de refuerzos. La primera son actividades gratificantes para ti, que deben variar en magnitud, pues cada una es un nivel de retribución distinto. Así puedes gratificarte desde comprando un dulce, hasta un viaje que querías.

En la segunda lista escribe cumplidos para ti mismo, incluye tus virtudes siempre. Así tendrás mensajes motivacionales cada vez que termines una acción buena.

Pon en marcha estos consejos y te darás cuenta que si puedes lograr el autocontrol que deseas. No solo lo lograrás sino que te harás más fuerte de lo que piensas.

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