5 trucos para estudiar más eficientemente

Muchos estudiantes tienen la creencia errónea de que sacar buenas notas es complicado porque piensan que las personas que obtienen altas calificaciones son aquellas que se pasan todo el día estudiando y no dedican tiempo a otros aspectos de su vida. Seguramente hay estudiantes así, pero no es una condición que para ser exitoso en los estudios debas renunciar a todas los otros aspectos que conforman tu vida.

De hecho, muchas de estas personas no es que sean más inteligentes, superdotadas o bendecidas desde el cielo con un coeficiente intelectual superior al de la media. Estas personas –una gran parte- tienen estrategias que le permiten alcanzar sus objetivos de la manera más eficiente posible.

Si no lo has intentado por miedo al fracaso o temor al qué dirán, sigue estos consejos para superar el miedo a las críticas. A continuación encontrarás 5 técnicas para que estudies eficientemente, es decir, que administres tu tiempo sabiamente para que invirtiendo un poco puedas tener esos resultados que tanto has deseado.

1.- Presta atención en la clase: esto es algo que a mí me funcionó muy bien durante la secundaria y universidad. Durante el tiempo de la clase seguía concienzudamente la clase del profesor para que luego mis sesiones de estudio fueran más de repaso que de aprendizaje. Si ya estás dentro del aula, aprovecha el tiempo. Podrás conversar con tus amigos en momentos más oportunos.

2.- Utiliza diferentes técnicas de lectura: puede que leer no sea tu actividad favorita en el mundo, pero hay diferentes herramientas que te ayudarán a sacar el máximo provecho de esta. Sin embargo, no basta solamente tener una velocidad récord durante la lectura, sino también tener una comprensión del texto. Esto es en realidad lo importante.

Si solo lees rápidamente pero no comprendes las ideas es como si masticaras la comida y no llegaras a tragarla nunca. No lograrás obtener sus nutrientes y no tiene mucho sentido ¿Verdad?

Una de las maneras de medir si has entendido un texto es explicándolo luego. Puedes escribir un resumen de tu percepción o explicárselo oralmente a alguien. Lo que mejor te funcione. Lo importante es que logres extraer los principios básicos de la lectura y los hayas entendido a cabalidad.

3.- Estudia en sesiones cortas e intensas: es preferible que  al momento de estudiar lo hagas en lapsos cortos donde te encuentres verdaderamente concentrado. Es mejor la calidad que la cantidad. Y normalmente una sesión de estudio de calidad se puede lograr –y es ideal- en fragmentos de 25 minutos, ya que ese es el promedio en que nuestra concentración puede estar desarrollada a su máximo potencial y de verdad el cerebro puede estar procesando la información suministrada.

Divide los temas para estudiarlos en periodos cortos. Utilizarás mejor tu tiempo ya que siendo consciente y realista podrás usar ese  tiempo que te ahorras en divagar entre las líneas de los libros en actividades que reamente lo ameriten.

4.- Ejercita tu memoria: esta es como un músculo, si no la ejercitas, no estará en buenas condiciones, pero si lo haces, sabes que puedes contar con ella en todas las situaciones que lo ameriten. Para poder hacer uso óptimo de tu memoria debes entender cómo esta funciona, no para todas las personas es igual. Hay quienes recuerdan mejor historias, otros imágenes y otros tienen facilidad para los símbolos numéricos.

La memoria normalmente funciona con patrones o modelos de repetición. Hay un refrán que reza, “La repetición es la madre de la retención”. Si crees que tu memoria no es lo suficientemente confiable, puedes seguir estos ejercicios para mejorar tu memoria.

Una vez que hayas descubierto cuál es la habilidad que posees más desarrollada, podrás usarla a tu favor. Estudiar no es simplemente memorizar frases o palabras sino de entender ideas, una vez lo entiendes podrás hilar las ideas entre sí sin necesidad de tener a la memoria como único recurso.

5.- Repasa: cuando dormimos nuestro cerebro trabaja arduamente y nuestros procesos mentales están en el tope de su funcionamiento. Así que un truco que puede funcionarte es que hagas un breve repaso de lo que aprendiste en tus sesiones cortas antes de dormir.

Este repaso no debe ser mayor a 10 minutos y lo que se busca con él es que cuando duermas puedas fijar esas ideas firmemente.

Si pones estos consejos en práctica seguramente de ahora en adelante tu tiempo de estudio se reducirá a la vez que tu promedio académico se incrementa y tu aprendizaje será más significativo.

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