Cómo lograr que los estudiantes se enfoquen más en lo aprendido que en las notas

Las últimas décadas han visto un interés en el aumento del aprendizaje. Siempre ha sido parte de los esfuerzos educativos, pero el enfoque reciente ha sido intenso, es decir, para los docentes.

Este interés no suele ser compartido por la mayoría de los estudiantes. La gran mayoría todavía se sigue enfocando más por las calificaciones, preferiblemente aquellas adquiridas fácilmente. Trabajarán por puntos, pero no con mucho entusiasmo.

Las calificaciones son importantes, no se puede decir que no importan. Gracias a las notas/calificaciones los estudiantes pueden recibir ayuda financiera, entrevistas de trabajo y admisión a la escuela de posgrado.

Pero en el esquema más amplio de la vida, las notas no importan demasiado. Los conocimientos y habilidades adquiridos en la universidad son los que marcan la diferencia en lo que se hace y en cómo se vive. Sí, se supone que las notas miden el aprendizaje y lo hacen, pero no de una manera definitiva.

De alguna manera se debe lograr que los estudiantes se centren más en aprender y comprender con mayor precisión.

Muchos estudiantes todavía se aferran a la idea de que las notas miden la capacidad, y que las buenas calificaciones resultan de los cerebros más inteligentes, no del tiempo y el esfuerzo dedicados al estudio. ¿Cómo se puede decir que el coeficiente intelectual importa mucho menos que el compromiso con el trabajo duro?

Aquí hay varias ideas que ilustran distintas formas de incentivar el enfoque en el aprendizaje.

Ver cada tarea como una oportunidad para el aprendizaje: para la mayoría de los estudiantes, las tareas son tareas que hacen y entregan a su  maestro. Muy a menudo suelen preguntar qué es lo que “quiere”  el maestro en el documento, proyecto o presentación.

¿Qué pasa si se presenta cada tarea al discutir los conocimientos y habilidades que avanza? O se podría formular la pregunta a los alumnos: “¿Qué podrían aprender haciendo esta tarea?” e insistir hasta que respondan.

Reflexionar sobre el aprendizaje: los alumnos deben ir más allá del intercambio “¿Qué ocurre?” Cuando regresan un trabajo con su respectiva calificación. Ante esto, es importante considerar un enfoque interesante: Al principio del curso, solicítale a los estudiantes que piensen en su destino profesional o incluso en el tipo de vida que esperan vivir algún día.

“¿Qué habilidades y conocimiento vas a necesitar que no tienes o no tienes lo suficiente?” Los estudiantes deben hacer una lista (sí, puedes otorgar puntos a algunos por hacerla) y la deben tener a la mano. Después de cada tarea o actividad, el estudiante puede observar la lista y escribir una breve reflexión acerca de cómo lo que acaban de hacer respalda lo que está en el listado.

Hacer seguimiento a  la evolución del aprendizaje: la mayoría de las tareas, actividades e incluso exámenes son algo que los estudiantes completan una vez y luego pasan a la próxima tarea. Las asignaciones de este tipo no ilustran cómo el aprendizaje es un proceso en evolución y no enseñan a los estudiantes cómo seguir ahondando en los aprendizajes obtenidos a partir de dicha prueba.

Ante esto se puede repensar ese enfoque con un documento escrito en  varios plazos, o las primeras impresiones de una lectura particular, seguido de un trabajo enfocado en  una segunda lectura a la luz de los comentarios hechos por primera vez, y así sucesivamente.

El maestro puede dar sus comentarios al respecto (no necesariamente todo el tiempo) sin necesidad de calificar estas entregas.

La ansiedad de tener que saber cuál es la nota se puede aliviar informando que todos tienen al menos  una B (o su equivalente, según la escala que maneja el docente) a menos que demuestren lo contrario. El trabajo se califica sólo una vez, al final, junto con un resumen que contiene los comentarios de la evaluación del profesor.

Incentivar mejor colaboración entre los compañeros: los alumnos recurren a sus compañeros con muchas preguntas relacionadas con el aprendizaje: “¿Fueron difíciles sus pruebas?” “¿Es una clase que me puedo saltar? Desafortunadamente, estas no son las mejores preguntas

Los estudiantes pueden aprender cosas importantes de sus compañeros, pero tienen que hacer mejores preguntas. ¿Cómo puedes ayudarlos a hacer mejores preguntas cuando están decidiendo si deben tomar una clase o no?

“El 90% lo aprendemos cuando utilizamos esos conocimientos inmediatamente o se los enseñamos a otros.” (https://gananci.com/como-memorizar-rapido/).

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